Arquitectura ambiental responsable

La buena arquitectura lleva implícito el respeto y adaptación al entorno, la minimización del impacto sobre el medio ambiente y la demanda mínima de energía. El cumplimiento de normativas presentes y futuras, tendentes a los edificios de energía cero, pero en especial, la sensibilidad social existente, demanda el desarrollo de actuaciones más sostenibles.
Implicando a todos los agentes desde el origen, hemos desarrollado nuestro propio protocolo de diseño. Basado en el conocimiento en profundidad, tanto de los sistemas históricos utilizados para adaptarse al clima y al lugar, como de las herramientas informáticas actualmente disponibles; nos permite afrontar la sostenibilidad desde las primeras decisiones de proyecto.
Nuestro sistema hace hincapié en las soluciones pasivas basadas en el aislamiento, la orientación, la protección solar y la gestión de la inercia térmica de los materiales utilizados, que junto a concebir la energía, como un material de proyecto donde su obtención y gestión se convierte en un ejercicio de responsabilidad.
El uso de estos criterios, como herramienta de trabajo, nos permite idear y construir edificios como actuaciones responsables y no el adicionar medidas a un planteamiento previo. La sostenibilidad no puede ser algo implementado, es una actitud y debe estar presente desde las primeras decisiones de proyecto.
La posterior certificación, tanto si es LEED, BREEAM u otras, se convierte en una justificación de los criterios adoptados, que estamos en disposición de solicitar y obtener.